Typos

Cuando decidí empezar a alternar mis publicaciones entre editoriales tradicionales y autopublicación, me di cuenta de que había varias cosas que tenía que aprender a hacer, y que tenía que aprender a hacerlas BIEN. La cuestión fue la siguiente: las novelas que había publicado con editoriales estaban, como podéis imaginar, perfectamente editadas (no en vano tuve la suerte de publicar con dos editoriales de las 'gordas', como son Planeta y Ediciones B); sin embargo, durante todo el proceso de edición de ambas novelas me di cuenta de que siempre había algo, un detalle, un pequeño error, un diseño, una maqueta, una portada, un mapa... algo que no acababa de convencerme del todo, pese a la enorme profesionalidad de la gente que lleva todos estos procesos en ambos grupos editoriales. ¿Sabéis esa sensación de que "esto me habría gustado más así" o "esta portada me gusta pero" o "ay, esta errata la podríamos haber evitado si..."? Pues a esa sensación me refiero.

De modo que, al comenzar a publicarme yo mis propias novelas, decidí que lo haría de tal forma que salieran a la venta exactamente como yo quería. Y soy bastante obsesiva, así que no paraba hasta que cada novela era justo lo que yo quería de ella: un texto limpio y corregido, una maqueta legible, bonita, agradable y cómoda, una portada llamativa, bonita y relacionada con la novela, etc.

Muchas de esas cosas ya sabía hacerlas por mi formación previa (soy periodista, y soy "filóloga aficionada" -¿eso existe?-, así que ya tenía una formación en lingüística, en herramientas de maquetación y diseño y en muchas de las cosas necesarias para emprender la tarea de editar una novela). No obstante, algunos de esos conocimientos los tenía un poco obsoletos, y en otros no había pasado de rascar la superficie. De modo que, obsesiva como soy, me propuse aprender a hacerlo todo de una forma profesional. Busqué cursos. Pasé meses rebuscando tutoriales, blogs, webs, toda la información que pudiera recopilar sobre cada herramienta. Pedí ayuda a muchos amigos que, además de buenísimas personas, son unos grandísimos profesionales, cada uno en su campo.

Como resultado, aprendí a maquetar novelas para impresión y para e-book en varios programas, aprendí a exprimir photoshop hasta sacarle todo el jugo, aprendí a corregir de forma profesional (aunque para mis novelas sigo pidiendo corrección externa, porque una de las verdades fundamentales de este oficio es que NADIE puede corregirse a sí mismo), aprendí a editar, me entrené en una de mis asignaturas pendientes (la traducción), aprendí a trastear con el código html y con css, aprendí community management, aprendí un montón de cosas que fui aplicando poco a poco a mis libros y a mi identidad social hasta que me di por satisfecha. Y entonces...

Y entonces un compañero escritor me pidió que le echase una mano con su primera autopublicación. Y fue cuando me pregunté: ¿por qué no hacerlo? ¿Por qué no aplicar tooodas esas cosas que he aprendido, y conseguir de una vez por todas ganarme la vida con esto de la literatura, aunque sea complementando MI literatura con la de otros? Una vez que te conviertes en un profesional, lo lógico es ejercer como profesional...

Ahí nació Typos. Un lugar donde cualquier autor, aunque no tenga editorial que le respalde, puede asegurarse de que su novela sale a la venta con la misma calidad que tendría si tuviera detrás una editorial. O incluso mejor, dependiendo de la editorial.

¿Te interesa? Dame un toque y hablamos ;)

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