Entrevistas

AUDIO

Hace unos meses tuve la suerte de compartir micrófono con los amigos de La Biblioteca Encantada (Radio 21); fue un programa muy divertido en el que hablamos de fantasía en general y de El sueño de los muertos en particular. Aquí tenéis la grabación del programa íntegro:



AQUÍ podéis escuchar (a partir del minuto 43) la entrevista que Raúl Losánez me hizo en el programa La Montaña Mágica (Intereconomía Radio). Otro ratejo muy agradable que pasamos hablando del estado de la fantasía actual =)

Y os dejo aquí también un reportaje que he pillado al vuelo y que se emitió en el programa El séptimo día de Radio Parpayuela (Asturias). Es bastante amplio y cuentan bastantes de mis "intimidades" xD No sabía que fueran a hacerlo, si lo llego a saber les podría haber contado algunas más ;)
Por si no tenéis paciencia, el reportaje empieza en el minuto 20 de programa =D




VÍDEO

Una entrevista que me hizo allá por mayo el blog Donde acaba el infinito, vía Skype. La cosa fue muy graciosa porque tuvimos que lidiar con unos cuantos problemas técnicos (ya sabéis, el ancho de banda, las desconexiones tontas a destiempo, que si no te oigo, que si no te veo, que si espera que el gato se me ha suubido a la cabeza, que si el perro se ha hecho pis en la alfombra justo cuando estabas contando eso tan interesante...), pero al final la cosa salió bastante bien y quedó muy chula =D






ESCRITAS




«Pongo especial cuidado en la creación y desarrollo de los personajes, su forma de ser y sus motivaciones y, sobre todo, su evolución. Si un personaje es lo bastante creíble como para que un lector lo “sienta” como una persona real, al lector le resultará mucho más fácil interesarse por él. Y eso, por supuesto, empieza por que el propio autor vea a esos personajes como personas reales… Luego cojo cariño a todos. Incluso a los malos. De hecho, a algunos de los malos los quiero más que a algunos de los buenos, porque son más complejos y necesito entender mejor sus motivaciones…»
Tierra Quebrada

- ¿Por qué nombre te conocen los humanos?

Los humanos normales (salvo los funcionarios del DNI) me conocen como Virginia Pérez de la Puente. Los humanos que, además de normales, tienen el plus de frikismo, me conocen como Ni, Ninotchka, LadyNi o incluso Nini, aunque estos últimos son los menos…

- ¿Qué opinas del género de fantasía en nuestro país?

Pues que lo tiene muy difícil. No porque se escriban cosas malas de fantasía en España: de hecho, hay muchos autores, tanto consagrados como emergentes, que adoran el género y lo miman y a los que da gusto leer. El problema es complejo: si los autores españoles no tenemos tanto renombre como los extranjeros se debe a muchos factores.
Por ejemplo, a que la fantasía sigue teniendo “mala fama” (se la sigue considerando un género menor, para niños o inmaduros), y por tanto se incentiva poco su lectura y se maltrata mucho el género sigue leyendo



«Una de las cosas que más me gustan de escribir es cuando una historia se desarrolla ante mis ojos como si la estuviera leyendo. Desde el primer momento supe que El sueño de los muertos iba a ser así, y así fue: yo no la conocía, pero sabía que la historia sí se conocía a sí misma.»
Lectora de tot 

- Antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es Virginia Pérez de la Puente?

Pues una persona normal, con sus alegrías, sus miedos, sus inseguriades, sus gustos y sus disgustos, sus días buenos y sus días no tan buenos. Tengo las mismas preocupaciones que todo el mundo, necesito un café nada más levantarme para ser humana (creo que ni siquiera soy capaz de decir buenos días antes de tomarme “la dosis”), tengo días en los que me apetece no pisar mi casa y días en los que incluso salir de mi habitación me supone un esfuerzo, y me gusta reírme de todo y de todos, sobre todo de mí misma (quizá como una forma de autodefensa ante todo lo que hay ahí fuera). Nada especial, vamos: estudié, trabajé, me busqué un hobbie y ese hobbie ha acabado siendo mi segunda profesión, como le ha ocurrido a mucha gente. 

- ¿Cuándo te diste cuenta que querías ser escritora?

Cuando tenía nueve o diez años. A mí ya me gustaba leer, aunque los libros que leía, los que los profes recomendaban en el colegio para mi edad, me resultaban un poquito aburridos. Recuerdo que solía robarle a mi hermana mayor los libros que ella estaba leyendo en busca de algo que me gustase más (aunque lo hacía a escondidas porque sabía que aquello, en realidad, no debería estar leyéndolo... sigue leyendo 


«Dejo que la historia me atrape lo suficiente para que sea ella la que se cuente a sí misma: de ese modo yo soy la primera en sorprenderme, y con la sorpresa viene la intriga, el interés que hace que no quiera soltar la novela hasta que la he terminado.»
Tejiendo ideas, cosiendo palabras

Uno de mis grandes descubrimientos del 2013 va a ser, sin lugar a dudas, esta aguja. Sí, lo sé, apenas hemos mediado el año pero... hay certezas que se revelan antes de lo previsto porque... Virginia Pérez de la Puente me conquistó con su bordado El sueño de los muertos (reseña aquí) y tengo la certeza absoluta de que quiero seguir arropándome son sus prendas. Pero si sus pespuntes llegaron al tapiz de mi imaginación para quedarse, Virginia y su cercanía, su naturalidad... han logrado el mismo efecto en mis entretelas, y es por ello que deseaba desde hace semanas hacerle un hueco en mi acerico.
Hoy le estoy profundamente agradecida por haber accedido a formar parte de nuestro acerico particular, ese en el que poco a poco vamos ensartando agujas. ¿Os apetece conocerla un poquito mejor? Espero que disfrutéis de este pequeño encuentro tanto como yo lo he hecho ^_^

1) No eres la primera periodista, ni serás la última, que se ha decidido a dar el salto a la literatura. Según nos cuentas en tu web, no ha sido un impulso repentino sino que ya escribiste tu primera novela con quince años. Has recibido varios premios que te han animado a dedicarte en serio a esto y por lo pronto no haces más que cosechar buenas críticas ¿Te ves volviendo a la radio y dando carpetazo a esta nueva etapa de tu vida o has venido para quedarte?

No, no sería capaz de dejar de escribir. Lo que sí es cierto es que tampoco soy capaz de decir que he abandonado la radio para siempre, porque es una de las cosas que más me gustan en el mundo… Si la dejé fue no sólo por la escritura sino por otras muchas circunstancias, pero desde luego planeo volver algún día, aunque sólo sea como colaboradora.

2) ¿Qué ha aportado la escritura a tu vida? ¿Cuáles son los pros y los contras, en tu opinión, de esta actividad?

La escritura tiene todos los pros del mundo… es algo que puedes hacer a solas, en cualquier momento, sin necesitar más que un papel y un boli (o un ordenador) y tu cabeza. Te sumerge en otras vidas, en otros mundos, te da la posibilidad de hacer y pensar cosas que tú jamás harías o pensarías. Por supuesto también tiene sus contras: es un mundo muy difícil, muy competitivo y lleno de sinsabores sigue leyendo.



«Me gusta ir conociendo a los personajes, me gusta ir enamorándome de ellos. Me gusta ir descubriendo la historia poco a poco, irme metiendo en ella, ir paseando por el mundo y por las mentes de sus habitantes.»
Párrafos perturbados

Con la llegada de la primavera, toca hablar de una autora cuya última obra acaba de "florecer". En este caso se trata de Virgina Pérez, a quien podemos empezar a envidiar desde ya mismo por la fortuna y el éxito que están teniendo en el mundillo literario (después de felicitarla, porque cumplió años hace unos días).
Aunque se la podría calificar de "recién llegada", pocos podemos ver su catálogo de obras publicadas sin babear: llamar la atención de Ediciones B y de Minotauro se antoja una tarea heroica, aún más en los tiempos que corren. Y Virginia lo ha hecho con un gran éxito de la crítica. De hecho, no sería absurdo decir que puede convertirse en una futura referencia para la fantasía nacional (si el resto de obras que tiene en mente son capaces de capturar a sus lectores con la misma fuerza). Así pues, podéis probar con este Sueño de los muertos, y decidir si queréis volver al mundo de Öiyya, o empezar a seguirla a través de su blog (después de leer la entrevista, claro).

1. Cuando pensaste en publicar por primera vez, ¿Qué te motivó a hacerlo?

Pues más o menos cuando decidí ponerme a escribir, que fue allá por cuando tenía unos diez años. Leí El señor de los Anillos y dije: «Esto es lo que yo quiero hacer». En el “esto” estaba incluido lo de ver mi nombre en un libro, aunque lo que más me apeteciera en realidad fuera escribir una historia que me emocionara tanto como la que acababa de leer sigue leyendo



«Hay novelas con elemento fantástico destinadas a públicos de toda clase y gustos: juveniles, adultas, de terror, románticas, de aventuras, filosóficas, existencialistas, policíacas...»
Fantasymundo

Hoy vamos a entrevistar a Virginia Pérez de la Puente, escritora y periodista de fantasía española, que ha publicado recientemente “El sueño de los muertos” (disponible en FantasyTienda) en la editorial Minotauro, novela que está recibiendo unas excelentes críticas de sus lectores.

- Víctor Stark: Virginia, ¿de dónde surge tu encariñamiento con la lectura?

Virginia Pérez de la Puente: Bueno, yo empecé a desear aprender a leer cuando tenía unos dos o tres años nada más, porque veía a mis hermanos leer libros y cuentos y me daba muchísima envidia… Según “fuentes bien informadas”, aprendí a leer prácticamente yo sola, con tres o cuatro añitos, y para entonces ya aquello me parecía algo mágico, que una cosa tan pequeña pudiera contarte tantas cosas.
Creo que siempre he preferido un libro a la televisión, desde que levantaba dos palmos del suelo: cuando no sabía leer, obligaba a mis hermanos a leerme. Luego aprendí, y no había forma de verme sin un libro.

- ¿Qué escritores tienes como referencia?

Más que tenerlos como referencia, son gente a la que admiro (desde el punto de vista literario), por lo que me han hecho sentir o por lo que me han hecho ver. Admiro y adoro a J.R.R. Tolkien, por ejemplo, pero gran parte de su estilo o de los recursos que emplea yo no los emplearía jamás. Me gusta mucho la saga de Robert Jordan, “La rueda del tiempo”, pero creo que no escribiría una saga de esas características y con ese estilo y esa estructura. Adoro a Martin, pero hay muchas cosas de su escritura que me sacan de quicio. Sanderson, Bakker, Sapkowski, Pratchett, son gente a la que me encanta leer, pero que no imitaría jamás. Tal vez sea porque llevo mucho tiempo buscando un estilo que sea mío y de nadie más, y siempre procuro plantearme, cuando leo una novela que me gusta, cómo la habría escrito yo (en definitiva, qué es lo que me habría gustado leer en esa novela) sigue leyendo



«Me molesta saber que hay gente que no lee mis libros porque cree que al ser mujer escribo “para mujeres”. Yo no me considero una mujer: me considero una persona. Y escribo para personas, no para vaginas o penes.»
El Pulso

Virginia Pérez de la Puente (Madrid, 1977), ha llevado una vida profesional ligada al mundo de la radio, pero también es una de las voces más importantes dentro del género de la fantasía épica en nuestro país. Tras varios premios en relato, y el éxito de la crítica de su primera novela “La Elegida de la Muerte” (Ediciones B, 2010), acaba de publicar su segunda novela “El Sueño de los Muertos” (2013, Minotauro).

FERNANDO LÓPEZ: Antes de acercarnos a tu obra, conozcamos a la persona. ¿Qué nos puede decir Virginia Pérez de la Puente de sí misma?

VIRGINIA PÉREZ DE LA PUENTE: Pues soy una persona como todas, con sus alegrías, sus miedos, sus preocupaciones, sus inseguridades, sus gustos y sus disgustos, sus días buenos y sus días no tan buenos. Y me gusta reírme de todo y de todos, sobre todo de mí misma.

FL: ¿Por qué literatura fantástica? ¿Te llaman la atención otros géneros y temas o piensas que tu creación siempre estará ligada a esas historias?

VPP: Literatura fantástica porque es lo que más me gusta leer, y porque fue este género el que me hizo enamorarme por completo de la literatura. Yo leí “El señor de los Anillos” con diez añitos, y cuando lo cerré dije: «Esto es lo que yo quiero hacer» Aunque he jugueteado con otros géneros sé que siempre acabaré volviendo a la fantasía, aunque de vez en cuando me vaya con otro.

FL: ¿Se puede decir que “El sueño de los muertos” es la segunda parte de tu anterior novela? ¿Piensas que es necesario en el género hacer series, que no puede existir una novela fantástica aislada en sí misma?

VPP: La respuesta a las dos es no. No es la continuación de “La Elegida de la Muerte”, aunque están ambientadas en el mismo mundo. Ambas son independientes y conclusivas, y no comparten personajes ni trama; aun así, en mi cabeza “El sueño de los muertos” forma parte de una historia mayor, y en esa historia sí hay referencias a “La Elegida…” sigue leyendo



«Lo que más me gusta es saber que he conseguido emocionar. Entonces es cuando realmente me siento orgullosa de la criatura que he creado.»
Ocio Zero

La autora, que ya nos sorprendió con La Elegida de la Muerte, vuelve a la carga con una nueva novela. Además, se ha prestado amablemente a someterse al séptimo grado. A ver qué conseguimos sacar en claro de esta incursión en el mundo onírico de los muertos que ha tenido incluso la osadía de codearse con Tolkien en la lista de los más vendidos de Minotauro.

OZ: Define El sueño de los muertos en siete palabras.

VPP: Ten mucho cuidado con lo que sueñas.

OZ: ¿Qué error cometiste en este proyecto que no volverás a repetir?

VPP: Enamorarme de algunos de mis personajes. Pero no puedo prometer que no volverá a suceder, porque es algo que escapa a mi control. De todos modos, el hecho de adorarlos solo implica que, como yo me emociono al escribir sobre ellos, intento que su historia sea emocionante también para el lector… y si tengo que matarlos, cosa que me ha ocurrido en unas cuantas ocasiones, entonces procuro que su final sea memorable.

OZ: ¿Cuál es el logro de cuantos encierra del que estás más orgullosa?

VPP: Lo que más me gusta es saber que he conseguido precisamente lo que mencionaba en el punto anterior, emocionar. Cuando alguno de los lectores me escribe diciéndome que lo ha pasado mal en tal escena, o que ha llorado en tal otra, o que no podía dejar de leer el capítulo tal porque estaba histérico por saber cómo terminaba, o que ha sentido miedo, tristeza, ansiedad, odio, amor, mientras la leía… entonces es cuando realmente me siento orgullosa de la criatura que he creado sigue leyendo



«Me gusta escribir “en serio”, pero considero que no se puede mantener una obra con un tono exclusivamente dramático, o exclusivamente cómico, o exclusivamente solemne. Hay que mezclar, como se mezclan las risas con las lágrimas en nuestro día a día.»
Experpento

Suponemos que cuando Virginia Pérez de la Puente era la directora de Hoy por Hoy Mérida (SER), sus oyentes no se podían imaginar que por su cabeza rondaban fantasías épicas, intrigas y traiciones de palacio en países inexistentes, príncipes obligados a madurar o muchachos mágicos… Su primer libro, La elegida de la muerte le sirvió para hacerse un hueco en el corazón de los lectores del género y El sueño de los muertos la ha consolidado como una de las grandes voces (y reinventoras) del fantasy… Para más información, lee nuestra entrevista.

P: El fantasy bebe de fuentes como la novela negra, la histórica, la novela de terror y el thriller. ¿Cómo afrontas tú el género?

R: Lo bueno que tiene la fantasía es que ni siquiera te tienes que ceñir a las reglas de la realidad, sólo dependes de tu imaginación y de la coherencia interna de lo que hayas tenido a bien inventarte. Yo personalmente me lo tomo no como un género sino como un elemento más a la hora de crear una historia: igual que uso la guerra, la aventura, el romance, el drama… uso la fantasía. De ese modo puedes escribir una novela de intrigas políticas, o bélica, o romántica, o cómica, o dramática, y utilizar para ello elementos como la magia, o un mundo inventado, o unas normas que tú mismo has creado. ¿Por qué limitarse a un género cuando puedes utilizar muchos al mismo tiempo?

P: Intuyo que te gustan los equilibrismos en la línea de lo políticamente correcto. En la novela la solemnidad contrasta con puntazos frivolones, muy humanos… ¿Crees que ese es uno de tus filones para refrescar el género?

R: Es que la vida real es así… En un momento dado puedes estar en medio de un funeral y no poder contener la risa, o estar en una fiesta divertidísima y que de repente ocurra algo que haga que el mundo se te caiga encima… A mí me gusta escribir “en serio”, pero considero que no se puede mantener una obra con un tono exclusivamente dramático, o exclusivamente cómico, o exclusivamente solemne. Hay que mezclar, como se mezclan las risas con las lágrimas en nuestro día a día sigue leyendo



«Hay que escribir lo que a uno le apetezca, escribir para uno mismo. Si no te ilusiona lo que escribes, no lo acabarás o lo acabarás mal, y no lograrás ilusionar a tus lectores.»
Los libros de mi vida

- Empecemos con un primer plato, un segundo y un postre: ¿qué libro colocarías en cada uno?

Puesto que de fantasía hablamos, serán libros de fantasía… Para empezar, yo pondría en el cocktail al maestro Tolkien, que no sólo es el padre de la fantasía tal y como la entendemos ahora sino que es con quien yo me inicié en esto de la lectura fantástica hace ya unos cuantos (bastantes) añitos. Como entrantes, para aquellos que se inicien en la fantasía, la saga de Harry Potter de J.K. Rowling no sólo ha hecho resurgir el género sino que ha hecho que muchos niños y jóvenes empezasen a leer “en serio”. Un primero: Brandon Sanderson (La trilogía Mistborn y Elantris son dos auténticas delicias) y, puesto que de Sanderson hablamos, también La Rueda del Tiempo de Robert Jordan (y últimamente Brandon Sanderson). El plato principal, para saciar bien el hambre, yo lo dividiría en tres a quienes considero ahora mismo los grandes genios de la fantasía adulta: George R.R. Martin (sobre todo su saga Canción de Hielo y Fuego, pero tiene otros muchos tesoros publicados), R. Scott Bakker y su Príncipe de Nada, y Andrzej Sapkowski y su Geralt de Rivia. Y el postre, que tiene que ser dulce aunque también puede tener su puntito agrio o amargo, una tarta en forma de Mundodisco (con su tortuga y sus elefantes y todo) realizada por el genio Terry Pratchett. Si se me permite meter bebida, de vino pondría la Tramórea de Javier Negrete y el Artemis Fowl de Eoin Colfer.

- ¿Cómo descubriste tu vocación?

Precisamente leyendo a Tolkien. Yo era muy pequeñita, tendría unos nueve o diez años, y mi hermano mayor, viendo que los libros de Enyd Blyton me duraban media tarde o menos, me prestó El Señor de los Anillos para llevármelo a un campamento de verano. Cuando acabé de leerlo me quedé mirando al techo y dije: Esto es lo que yo quiero hacer sigue leyendo



«Tolkien me enseñó que podía haber magia dentro de un libro. Que una persona podía sentirse tan absorbida por una historia que el resto del mundo importase menos que nada. Tolkien fue el que me provocó la necesidad, cuando era muy pequeña, de escribir, de inventarme mis propias historias, de crear esa magia que tanto me había afectado y que no encontraba en ningún otro lugar. Fue Tolkien el que me dijo al oído: “Tienes que hacer esto.”»
Crónicas literarias

DN: Antes que nada, háblanos un poco sobre quién es Virginia Pérez de la Puente.

VP: Pues una persona completamente normal, casi diría “del montón”. Soy madrileña, extremeña de adopción, periodista radiofónica, lectora obsesiva y una persona bastante perezosa, aunque cuando algo me gusta no ahorro esfuerzos para hacerlo. Me gusta el fútbol, me gusta comer lo que me gusta (obvio), me gusta veranear en mi pueblo de Soria, salir hasta el amanecer cuando la compañía es buena y pasarme las horas muertas en el Messenger y en cientos de foros de Internet. Soy bastante cabezota, cuando algo se me mete en la cabeza no paro hasta conseguirlo o que me manden a un sitio muy feo varias veces, y sobre todo me gusta reírme. Siempre he considerado que unas buenas risas, a tiempo o a destiempo, son el mejor tratamiento para cualquier dolencia.

DN: Según tengo entendido, tu pasión por la escritura empezó a una edad temprana, a raíz de la lectura de El señor de los anillos. ¿Qué te aportó Tolkien?

VP: Tolkien me enseñó que podía haber magia dentro de un libro. Que una persona podía sentirse tan absorbida por una historia que el resto del mundo importase menos que nada. Tolkien fue el que me provocó la necesidad, cuando era muy pequeña, de escribir, de inventarme mis propias historias, de crear esa magia que tanto me había afectado y que no encontraba en ningún otro lugar. Fue Tolkien el que me dijo al oído: «Tienes que hacer esto.» sigue leyendo



«A la hora de escribir me gusta utilizar todos los recursos que tengo a mano y otros cuantos que me voy inventando por el camino, sean de literatura fantástica o de literatura costumbrista, bélica, policiaca, de terror, de aventuras, romántica, o incluso de cine o televisión o teatro si se da el caso.»

Paraíso4

Hoy contamos en Paraíso4 con la presencia de Virginia Pérez de la Puente, una autora que lleva una trayectoria imparable y que ha accedido amablemente a responder a nuestras preguntas aún a sabiendas de que algunas de ellas no iban a ser convencionales. Esto es lo que nos ha contado.

1. Breve biografía

Nací en Madrid un 29 de marzo del año 1977. He tenido dos profesiones, aunque yo las llamo “amores” (o incluso “amantes”, porque ambos me han correspondido): la radio y los libros. He trabajado en Radio Nacional de España y en la Cadena Ser (eso respecto a mi primer “amor”), y en cuanto al segundo, comencé a escribir con muy poquitos años y, tras algunos ensayos más o menos fallidos, terminé a los quince mi primera novela, Los magos de Kysa, de la que desgraciadamente no guardo ninguna copia. Tras una temporada de vacío literario, en la que me dediqué a leer todo lo que caía en mis manos —preferentemente fantasía—, volví a escribir, primero fan-fictions, después novelas, por último relatos, hasta empezar a obtener algunos premios que me animaron a intentar dedicarme ‘en serio’ a la literatura. Muy poquito después, y ya con varias antologías en mi currículum, Ediciones B (Zeta) se interesó por una de mis novelas, La Elegida de la Muerte (Öiyya), que publicó en verano de 2010. Y después de recibir unas inmejorables críticas y el cariño de muchos lectores, la editorial Minotauro (Planeta) decidió publicar mi siguiente obra, El sueño de los muertos, que salió a la venta en enero de 2013.

2. Todo un clásico: ¿cuándo empezaste a escribir? ¿Cuándo te planteaste dedicarte a esto “en serio”? ¿Eres de las de “solté el chupete para coger un bolígrafo” o te pilló en la adolescencia escribiendo cartas de amor? ¡Si estás en el primer caso, queremos pruebas!

El problema es que no las tengo… Sí empecé a escribir cuando tendría unos diez años, después de enamorarme de El señor de los anillos, pero las críticas de mi hermano fueron tan destructivas que destruí esos primeros intentos, literalmente. La primera novela que escribí la perdí, porque estaba escrita en un cuaderno que a saber dónde habrá acabado entre las miles de mudanzas que he hecho en mi vida… Pero sí te puedo decir, aunque tengas que confiar en mi palabra, que decidí ser escritora de fantasía más o menos cuando hice la Primera Comunión. Otra cosa es que me haya desviado un par de veces del camino de baldosas hasta volver a dirigirme hacia donde quería.

3. ¿De qué fuentes bebes o has bebido? Hablo de las literarias, que de las otras, en algún caso puedo contestar yo misma.

Pues supongo que de todo lo que he leído, leo y (espero) leeré. Bien es cierto que sobre todo he leído fantasía, que es el género que más me gusta, pero a la hora de escribir me gusta utilizar todos los recursos que tengo a mano y otros cuantos que me voy inventando por el camino, sean de literatura fantástica o de literatura costumbrista, bélica, policiaca, de terror, de aventuras, romántica, o incluso de cine o televisión o teatro si se da el caso. Si tuviera que decantarme por algún autor que me haya influido más que otros, supongo que tendría que decir a Tolkien por saber crear la magia que todos aspiramos a poder crear alguna vez, y a Martin, Bakker y Sapkowski por escribir un tipo de fantasía muy alejado del “canon” obligatorio de los años setenta-ochenta y por señalarme que se puede hacer algo distinto en un género que estaba muy anquilosado.

4. ¿Cómo fue la experiencia de conocer a un gran autor como George R. R. Martin? Soy seguidora, así que quiero detalles, cotilleos y todo lo que sea menester. Espero que le metieras presión ya que hay apuestas sobre si será capaz de terminar la saga en vida o lo harán los acólitos que ya tiene fichados a tal fin, según dicen las malas lenguas.

Pues fue genial, pero sobre todo es mérito de él, que es una persona maravillosa, un hombre encantador, simpatiquísimo y muy, muy cercano (parece mentira, viendo lo que nos hace sufrir en sus novelas, ¿verdad…?). Yo tuve la inmensa suerte de coincidir con él en varias ocasiones cuando aún era prácticamente desconocido en España, allá por su visita a la Semana Negra en 2008. Recuerdo que durante una cena en Madrid me senté a su lado y estuvimos charlando (cómo no) de literatura. Su consejo fue seguir siempre adelante y comprender que el único límite que había era mi imaginación. Años después volvimos a coincidir, le conté que había conseguido publicar una novela con Ediciones B y que la segunda, con Minotauro, estaba en camino, y (lo creáis o no) el hombre incluso se emocionó al saber que sus consejos y buenos deseos habían servido de algo. Me obligó a dedicarle mi novela (fue uno de los momentos más adrenalínicos de mi vida literaria) e incluso se permitió el lujo de declarar que la chavala de la portada estaba bien rica.
Martin es lo que todo autor debería aspirar a ser: un hombre sencillo, llano, al que no se le caen los anillos por animar o incluso echar una mano al novato de turno que se le presenta y que adora rodearse de sus fans y de sus admiradores, no como una estrella del rock sino como un amigo más. En su última visita a España, cuando ya aquí era famosísimo y tenía cohortes de seguidores y fans, exigió que le organizasen una cena con los que estuvimos con él en aquella primera ocasión, y después de cenar nos llevó de copas (sí, él, a nosotros, por Madrid). Lejos de adoptar una pose lejana y superior, Martin sigue siendo George por muchos millones de libros que haya vendido. De mayor quiero ser como él. En todos los sentidos excepto en lo de la barba, a ser posible.

5. Estar en el mundillo literario da satisfacciones y puede que alguna decepción. ¿Cuál ha sido tu mayor satisfacción? ¿Has tenido algún momento amargo? Que los hay, no te cortes.

Pues… momentos satisfactorios ha habido muchos, aunque se llevan la palma esos instantes en los que comprendes, leyendo un comentario en un foro o una red social, o una crítica, o un mail, que alguien ha leído tu novela y que has conseguido hacerle soñar. Ver que hay lectores que han sentido al leer tu novela lo mismo que tú sentiste al leer esas novelas que te han hecho ver la magia, que te han emocionado, que te han hecho sufrir, reír, llorar, incluso delirar. Por supuesto, sería idiota si no reconociese que ver mis novelas en lo alto de algunas listas de ventas es una sensación increíble, pero me preocupa más lo que opinen los lectores que lo que opinen las cajas de las librerías, por tópico que resulte.
Momentos malos también los ha habido, claro que sí. Yo empecé en esto como una pardilla: ni siquiera sabía que existieran foros y grupos de escritores de género en España, y mucho menos sabía que, en esos grupos y foros, había “jefes de clan” considerados cabeza de lista que habían establecido como verdad inamovible que había que “pasar por caja” (en el sentido de tragar mucha mierda y hacer mucho la pelota) para empezar a publicar con una editorial pequeña, y después, con mucho más peloterismo y mucha más tragadera, intentar escalar poco a poco hacia una editorial medianilla. Por supuesto, de las grandes había que olvidarse. Yo publiqué con Ediciones B sin saber nada de todo eso, y lo primero que leí acerca de mí, apenas diez días después, fue una serie de comentarios de una gente cuya existencia ni siquiera conocía que aseguraban saber “de buena fuente” que yo había publicado porque tenía enchufe, mi familia era de la mafia calabresa, le había comido la (inserte palabra malsonante aquí) a (inserte nombres de varios editores aquí), mi editorial había puesto a una cara bonita a defender un libro o era una cuestión de favores entre familias y/o influencia de directivos de medios de comunicación y grupos mediáticos (una oscura relación que había, al parecer, entre Prisa –donde yo trabajaba- y Zeta –donde publiqué-, y de la que creo que ninguno de los dos grupos ha oído hablar jamás). Todo eso sin conocerme y sin molestarse siquiera en mirar a ver quién era yo, dónde trabajaba, quién era mi familia o de dónde había salido mi novela.
Todavía hoy, tres años después y habiendo publicado también con Minotauro (Grupo Planeta), leo de vez en cuando que alguien comenta sotto voce que yo estoy donde estoy por enchufe. Me pregunto cuánto conocerán realmente el mercado editorial, si aún no se han dado cuenta de que ningún editor de un grupo grande contratará una novela, sea de quien sea e incluso si es de su hermano, primo, cuñado o amante, si esa novela no es buena y/o comercial. Y quién pensarán que se va a creer a estas alturas que yo, pobre redactorucha de una emisora local de la SER, tengo suficiente influencia para conseguir que me publiquen dos grandes (y competencia entre sí) como Zeta y Planeta.
Por fortuna, los momentos buenos ganan a los malos por goleada, eso sí.

6. ¿Qué opinión te merece el mercado digital?

Pues que aún tiene que evolucionar mucho para constituirse en un mercado de verdad. Para empezar, las editoriales tienen que asumir el cambio tecnológico y el consiguiente cambio en el mercado, como poco a poco parece que van haciendo las discográficas: lo que no es lógico es pensar que se va a seguir vendiendo el libro sólo en las ferias y que se puede vender un libro electrónico al mismo precio (o poco menos) de un libro físico, o pensar que la tajada de distribuidoras y demás partes de la cadena va a seguir siendo igual con un mercado digitalizado. Para seguir, los lectores tienen que comprender que descargar un libro gratis no está bien, que eso pertenece a alguien, que nadie trabaja gratis y un escritor tampoco. Y aunque sea por una cuestión egoísta: si a un lector le gustan las obras de un autor, y se las descarga por la patilla, ese autor probablemente no podrá darle más alegrías en forma de novela, porque sin ventas ninguna editorial seguirá publicándole, y él tendrá que dedicar más horas a ganarse las lentejas y acabará dejando de escribir.

7. Cuéntanos brevemente cómo llevas a cabo la construcción de una novela. Que ese “brevemente” incluya la fórmula para publicar con una grande desde el primer momento, por favor.

No tengo ni idea de cómo se consigue eso. De hecho yo todavía no me lo creo, y han pasado tres años y he publicado con dos “gordas”… Supongo que es cuestión de dar con la tecla que les guste, escribir de forma honesta lo que a ti te habría gustado leer y tener la suerte de entrar en el momento adecuado en el lugar adecuado. Yo suelo dejarme llevar mucho a la hora de escribir: de hecho, mi forma favorita de desarrollar una novela es escribirla como si la estuviera leyendo, intentando sorprenderme, emocionarme, cabrearme, reír y llorar igual que haría si fuera una lectora y no la escritora. Por supuesto, necesito saber a dónde voy (al menos cómo va a acabar) para no perderme por el camino, pero sí dejo que la historia me vaya absorbiendo y sea ella la que se va desplegando ante mis ojos conforme la voy escribiendo.

8. ¿Cuál es tu sabor de sugus favorito?

¡Piña! xD Todos los sugus azules deben ser míos, my precioussssss.

9. ¿Cómo es Virginia cuando no escribe? Aficiones, manías, costumbres… ¡todo!

Es que me paso casi todo el día escribiendo… Escribir era mi hobbie, y ahora es mi profesión, mi hobbie y mi vicio. Cuando no estoy escribiendo estoy leyendo, y en el poquito tiempo que me queda entre devorar y vomitar literatura suele gustarme ver pelis o series (reconozco que me gustan sobre todo las que se hacen en el mercado anglosajón) y pulular por las redes sociales a ver qué me encuentro. Me gusta estar sola (sobre todo a la hora de escribir, leer y ver cine o televisión), excepto cuando se tercia una buena juerga, que de vez en cuando viene genial para desintoxicarse (psicológicamente, claro; físicamente lo que haces es justo lo contrario). Tengo mil manías raras; quizá la más difícil de controlar sea la costumbre que tengo de “rizarme” un mechón de pelo con los dedos a todas horas. Y me gusta mi gato. Excepto cuando se empeña en pasearse encima de mi teclado.

10. Saca tu faceta comercial: ¿por qué un lector debería comprar “El sueño de los muertos”?

Creo que no soy capaz de intentar venderme como si no fuera yo misma la interesada en que me compren. No soy imparcial: los que deben decidir si recomendarla o no son otros. Lo único que puedo decir es que en esa novela yo he dado lo mejor de mí misma, que he intentado escribir lo que me gustaría haber leído al comprar un libro y que he tratado de que el libro, como producto literario y como historia, sea lo mejor posible. Más allá de eso, creo que prefiero que sean otros los que juzguen si deben recomendarla o no.

11.  ¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha y/o en mente?

De momento estoy muy metida en el mundo de Ridia, continuando la historia que empecé en “El sueño de los muertos” (que, aunque sea una historia autoconclusiva, es también el inicio de una historia mayor). Aparte de eso tengo un par de proyectos de novelas independientes, dos de fantasía, una ucronía ambientada en el período prehelénico, una parodia de novela de catástrofes y una novela basada en la mitología escandinava.

12. ¿Qué estás leyendo ahora? ¿Cuál es el próximo libro que vas a leer?

Ahora mismo estoy terminando la trilogía de “La primera ley” de Joe Abercrombie, y después andaba dudando entre “El secreto de Boca Verde” de A.m. Caliani, “Nekromanteia” de Daniel Pérez Espinosa y una relectura de “El Silmarillion”, “El Hobbit” y “El señor de los anillos” de… ya sabéis quién.

13. Por nuestra parte, nada más, salvo que quieras añadir tú algo o tirarte el rollo y darnos alguna exclusiva :P

Podría, pero ya sabes cómo son estas cosas: a la bicha ni mentarla hasta que esté debajo del zapato ;)

Agradecerte muchísimo que nos hayas concedido esta entrevista, en la que yo personalmente me lo he pasado pipa, y desearte que sigas cosechando éxitos… ¡hasta el infinito y más allá! (Buzz Lightyear dixit).




«Creo que el lector acaba buscando alguien con quien identificarse, y es difícil identificarse con un ser superior. Yo busco personajes humanos, tanto en raza como en inquietudes, sentimientos, reacciones. Me gusta escribir sobre gente corriente, que reacciona como gente corriente cuando se enfrenta con las dificultades.»

Pasadizo (julio 2010).

Pasadizo: ¿Cómo se siente una al ver cómo su primogénito da los primeros pasos en el mundillo comercial?

Virginia Pérez de la Puente: Pues orgullosa como una madre. Bueno, no he tenido hijos, pero imagino que será algo similar... Veo a mi niña en las librerías y se me pone sonrisa de "ay, qué mona es" (risas). No, en serio: mucho orgullo, mucho cariño, y también un poco de miedo por no saber lo que va a pasar y, sobre todo, lo que va a pensar la gente de ella.

P: Publicas una novela centrada en un género poco cultivado en nuestro país (salvo muy honrosas excepciones) y además eres mujer. ¿Has visto prejuzgada tu obra por alguno de esos dos factores?

VPLP: Sí, aunque una vez que ha salido la noticia tengo que reconocer que sólo ha sido en positivo. El hecho de escribir fantasía épica en España hace que sea más difícil publicar, pero una vez que una editorial ha apostado por mi libro reconozco que las reacciones han sido muy positivas, los amantes del género lo han recibido con expectación y muy dispuestos a darle una oportunidad. El hecho de ser mujer creo que ha provocado que algunos me vieran como a la nueva Laura Gallego, quizá el ejemplo de escritora de fantasía española más conocido, y que por tanto ese prejuicio que ya existe hacia la fantasía como "literatura para jóvenes" se acentuase todavía más. No es que me moleste especialmente, pero tengo miedo de que los que creen que escribo novelas destinadas al mismo público que Laura se lleven un susto al leer La elegida de la Muerte, que está orientada a un público adulto.

P: Centrándonos en la novela, ¿cómo surgió la idea de la misma y todo el marco en el que se desarrolla? Porque este último se nota muy trabajado a la par que resulta sencillo ir ubicándose en él, lo que no siempre es fácil en entornos creados de cero.

VPLP: Yo ya tenía la experiencia de haber creado mundos para las primeras novelas que escribí, y lo había hecho con todo lujo de detalles, desde el clima hasta la orografía pasando por la religión y las costumbres, las razas y hasta las comidas, y había encontrado que eso acababa lastrándome a la hora de desarrollar la narración: quería poner todos los detalles, quería dar al lector la misma información que yo tenía, y eso jugaba en contra del dinamismo de la historia. De modo que cuando me enfrenté a la primera página en blanco de La elegida de la Muerte hice justo lo contrario: imaginé un par de cuestiones generales, un contexto geopolítico, y me puse a escribir. Y la misma historia me fue dando los detalles conforme escribía, hasta que el mundo ha acabado teniendo la misma entidad que uno creado con todo lujo de detalles, pero con la diferencia de que en este caso se los voy dando al lector cuando los necesita, sin abrumarle con descripciones detalladísimas y larguísimas que sólo confunden y cansan. Evidentemente todo tenía una forma desde el principio, pero intenté no concretar muchas cosas hasta que la novela me las fuera solicitando precisamente para no aburrir ni cansar al lector. Al final, como te digo, el mundo tiene todos esos detalles, y muchos más que aún no he contado, pero el lector creo que no se agobia al intentar aprehenderlos todos juntos.

P: Relacionado con este mismo marco, en tu biografía se señala que esta es la primera novela centrada en el continente de Ridia, o lo que es lo mismo, no es una obra "única". ¿Qué les dirías a esos lectores a los que ciertas malas experiencias les hacen tomar la postura de "sólo me compraré sagas que estén ya terminadas y publicadas"?

VPLP: Que no tengan miedo, porque en realidad La elegida de la Muerte es una novela independiente y auto conclusiva. Es cierto que después de escribirla me di cuenta de que sólo era el primer capítulo de una historia mucho mayor, pero nadie que lea esta novela va a cerrarla pensando que la historia no ha terminado: la novela empieza y acaba, y sólo el tiempo dirá si la historia mayor que hay en mi cabeza y que ya he empezado a plasmar en otras novelas verá la luz.

P: ¿Qué me dirías si te confesase que, pese a que soy lectora de fantasía, hay detalles de la aventura de Issi que me recordaron más al noir norteamericano de los años cuarenta que a la fantasía épica o no épica?

VPLP: Bueno, La elegida de la Muerte tiene elementos de muchos otros géneros. En realidad yo intentaba escribir fantasía, pero no quise centrarme en el esquema clásico que propuso Tolkien, puesto que me parece que ya está demasiado trillado y se ha usado tanto que ya se ha quedado "rígido". ¿Por qué la fantasía no va a usar recursos del cine negro, o de la narrativa expresionista, o de la comedia costumbrista, o de las películas de humor absurdo? Cuando me enfrento a una escena no pienso "es fantasía, hay que hacerla así", sino que trato de utilizar el recurso que mejor le venga al contexto y al personaje, sea o no propio de la literatura de género. Los géneros están para romperlos, para superarlos, para darles vida a partir de otros géneros, no para ceñirse a ellos y matarlos a base de repetir siempre los mismos clichés, siempre los mismos esquemas, siempre los mismos recursos. Precisamente romperlos era lo que pretendía, aunque la novela, en sus fundamentos, sea de un género fantástico puro.

P: Ya que mencionamos a su protagonista, debo confesarte que para mí uno de los puntos fuertes de la novela es que los personajes son muy humanos, con los que es tan fácil identificarse como sentir ganas de estrangularlos. ¿Buscabas intencionadamente huir del tópico o simplemente eres de esos autores que prefiere hablar sobre gente "normal", aunque sus historias transcurran en entornos fantásticos?

VPLP: Creo que en este género uno de los grandes lastres que ha habido ha sido la deshumanización de los personajes. El esquema típico de Tolkien, usado hasta el hartazgo por cientos de autores después, proponía varios factores que fomentaban precisamente eso: la lucha del Bien contra el Mal (con mayúsculas) enaltece a los héroes hasta que superan su humanidad y hace de los malvados seres infrahumanos; la introducción de las (ya) típicas razas humanoides, elfos, enanos, hobbits, orcos, trolls, etc., hacen de los humanos meras anécdotas; e incluso los humanos son superiores a los humanos normales, tienen un don, una característica, algo que los diferencia de la Humanidad (su magia, su fuerza, su inteligencia, su nacimiento, lo que sea). Eso, un recurso muy propio de la fantasía que proviene de los antiguos cantares de gesta o de la novela de caballería, creo que ha acabado jugando en contra de este género: puede ser entretenido leer acerca de un héroe supremo, pero al final creo que el lector acaba buscando alguien con quien identificarse, y es difícil identificarse con un ser superior.
Yo busco personajes humanos, tanto en raza como en inquietudes, sentimientos, reacciones. Me gusta escribir sobre gente corriente, como tú y como yo, que reacciona como gente corriente cuando se enfrenta con las dificultades de la vida. En nuestro caso puede ser la hipoteca, el trabajo, la plaza de garaje o la enfermedad de un conocido; en el suyo, una guerra, un apocalipsis, una amenaza superior; pero al final acaba siendo una dificultad ante la que tienen que reaccionar, y esa reacción yo pretendía que fuera netamente humana. Al fin y al cabo, un héroe, al menos a mi juicio, no es más que un humano que ha tenido mucha suerte...

P: Para acabar con los personajes, ¿te has encontrado con alguno que haya despertado reacciones en los lectores que te hayan sorprendido?

VPLP: La verdad es que por el momento los comentarios que he leído están completamente de acuerdo con los que yo me hice a mí misma cuando creé a esos personajes. Me ha encantado ver que he conseguido plasmar en sus caracteres lo que yo quería, puesto que la gente ve en ellos lo mismo que yo veía... No voy a comentar gran cosa porque sería spoiler, pero los comentarios acerca de Issi, Keyen y Tije, quizá los más destacados por el momento, son exactamente como me había imaginado que serían, y eso es una auténtica satisfacción.

P: Otro elemento que me ha sorprendido gratamente es el manejo que haces del tempo narrativo. ¿Cómo decidiste correr el riesgo de trabajar con capítulos tan cortos?

VPLP: Quizá porque en muchas novelas que he leído y que me han apasionado he visto un detalle que no me gustaba, y era el hecho de ver cómo el autor deja una trama en suspenso y se centra en otra durante páginas y páginas, dejando la anterior casi olvidada. Es un recurso que utilizan a propósito, claro, pero a mí personalmente me disgustaba tener que olvidar una trama para centrarme en otra que, en ese momento, no me apetecía leer, que lo que me apetecía era seguir con la primera. Otra cosa que me molestaba de muchas novelas era tener que retroceder en el tiempo: algunos autores escriben una parte larga de una trama, la dejan, cogen la otra trama y obligan al lector a rebobinar días, meses o incluso años para seguir esa trama, cuando a mí me parecía más lógico que lo que ocurriese en el mismo tiempo fuese contado a la vez. Lo que intenté fue no dejar que el lector olvidase la trama principal, que es la de Issi y Keyen, pero al mismo tiempo darle la trama política y dársela "en tiempo y forma": si un rey está planeando una invasión justo cuando Issi está cabalgando hacia el norte, ¿por qué voy a contar todo el viaje de Issi y después decirle al lector "ahora retrocede cinco días: esto es lo que estaba sucediendo cuando Issi hacía tal cosa"? Preferí cortar el viaje y contar lo que estaba ocurriendo. Pienso que ayuda a dar dinamismo a la narración, que no dar saltos temporales ayuda al lector a comprender la historia en su conjunto, de forma lineal, y que aligera la historia al cortarla y retomarla sin necesidad de que el lector haga memoria para recordar qué ha sucedido cien páginas atrás. Y alargar un capítulo de forma innecesaria me parece un gasto de palabras y jugar con la paciencia de un lector que a lo mejor no quiere saber cómo cae el sol a través de las hojas de los árboles o la textura de la parte posterior de esas mismas hojas (risas).

P: Sé que, además de autora, eres lectora de fantasía. ¿Crees que esto puede ser un arma de doble filo, bien porque uno pueda sentir cómo las lecturas que cultiva contaminan su obra, bien porque quienes te conozcan como "lectora" puedan hacerse una idea equivocada de tu novela?

VPLP: Uno escribe lo que lee. Eso es un hecho, y además es necesario: una persona que no lee no poseerá los recursos que necesita para desarrollar una historia. Sin embargo, un escritor debe saber superar esa necesidad de imitación, saber usar esos recursos haciéndolos propios. Como decíamos antes, yo intenté utilizar recursos de otros géneros e incluso de obras que no tienen nada que ver con la literatura (cine, televisión, pintura...). Cuando escribes, tienes que intentar "descontaminarte" para no hacer una mera imitación de lo que has leído, pero al mismo tiempo lo que lees te da las armas que tienes que emplear para desarrollar una obra. No creo que quien me conozca como lectora se haga una idea equivocada de mi novela, porque he leído muchas cosas de géneros muy diferentes y es imposible hacer algo "parecido a" todo lo que he leído, sería un galimatías sin sentido.

P: ¿Cómo fue el proceso de gestación de la obra?

VPLP: Casi no hubo, pero fue por las circunstancias a las que me enfrentaba en ese momento. Esta novela fue un reto personal: decidí presentarme a un concurso literario, pero no tenía ninguna novela que se ciñese a las bases, de modo que tuve que empezar de cero y con un tiempo muy limitado. De modo que ideé la historia general en un día, hice el esquema un poco más detallado en otro, y escribí la novela en unos cuarenta y cinco días, aproximadamente. Aunque después de eso la he revisado, claro, y he desarrollado mejor una de las tramas, que se había quedado bastante coja. Pero al no tener tiempo para pensar mucho, me dejé llevar bastante por la intuición y por lo que me pedía el cuerpo.

P: Por cierto, ya que lleva unos días en el mercado, ¿qué tal está funcionando?

VPLP: Mucho mejor de lo que yo me atrevía a imaginar, la verdad. No tengo cifras de ventas, pero sé que en los primeros días se agotó en varias grandes superficies de ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o A Coruña, por poner sólo algunos ejemplos, y que ha estado entre las novelas más vendidas de los últimos quince días de junio en algunas librerías on-line. Aún no han salido muchas críticas, pero las que hay son muy positivas: algunas han llegado a calificarla de "novela imprescindible", o de "una lectura que los amantes del género no se pueden perder", e incluso he leído por ahí que "se nota la frescura de ideas". Lo cual, por supuesto, es algo casi tan increíble como el mero hecho de verla publicada...

P: ¿Piensas meter un glosario de personajes en el siguiente libro, porque, al menos yo, en La elegida de la Muerte lo hubiese agradecido?

VPLP: Pensé que lo más difícil de la novela eran los lugares y las épocas, y por eso hice dos mapas y una explicación del calendario, para ayudar a la comprensión del lector; sin embargo, si es necesario hacer un glosario de personajes lo haré, por supuesto.

P: Me gustaría hacerte un par de preguntas un poco alejadas de la novela en sí. Lo primero, ya que eres autora novel, es ¿qué consejo le darías al escritor aficionado que sueña con ver un día publicada su obra?

VPLP: No sé yo si soy la persona más indicada para dar consejos, puesto que yo misma soy una autora novel que acaba de empezar en esto de la literatura... Sólo puedo decir lo que a mí me ha funcionado: en primer lugar, escribir lo que a uno le apetezca, escribir para uno mismo. Si no te ilusiona lo que escribes, no lo acabarás o lo acabarás mal, y no lograrás ilusionar a tus lectores. En segundo lugar, leer mucho. Es un tópico, pero si no lees no tienes las armas suficientes para escribir. Y en tercer lugar, saber usar el lenguaje. Esto en gran medida lo da la lectura, pero hoy en día, por ejemplo, la mayoría de la gente no se preocupa por conocer las normas ortográficas o léxicas, y creo que es fundamental saber usar las palabras, que son las herramientas de trabajo, antes de intentar juntarlas para conformar una historia. El corrector del Word no hace milagros (risas) ni sabe poner las comas, las conjunciones, los puntos en su sitio. Igual que un albañil tiene que saber cómo son los ladrillos y cómo se hace el cemento, un escritor tiene que saber cómo se escribe tal o cual palabra y dónde tiene que ir una coma, dónde un punto, dónde una oración coordinada, dónde una subordinada, dónde una yuxtapuesta. Sin un conocimiento de la lengua es imposible manejarla para formar una obra literaria.

P: También has cultivado el género del relato. ¿En cual de los dos ámbitos de sientes más cómoda y cuál te ha resultado más complejo de manejar?

VPLP: Yo me siento más cómoda en la novela, tal vez porque me relajo más al no estar pendiente de un límite de espacio y porque me da para desarrollar una historia y a unos personajes con calma, dando la información poco a poco y dejando que el lector se sumerja tranquilamente en lo que le estoy contando. El relato tiene el encanto de lo inmediato, y hay que tener mucha maestría para contar una historia completa en un espacio tan reducido. Me gustan ambos géneros, aunque la novela me apasiona mientras que el relato simplemente me encanta... En cuanto a la dificultad, he encontrado muchas en ambos, aunque quizá el relato me resulte más complejo porque tengo menos libertad para desarrollar la historia.

P: ¿Estás involucrada en más proyectos que la continuación de La elegida de la Muerte?

VPLP: Siempre estoy metida en algo, es que me meto en todos los charcos (risas). Sí, aparte de Ridia estoy en otros muchos mundos, uno de ellos el nuestro. Estoy terminando una trilogía mano a mano con Silvia Barbeito, una buena amiga y escritora, ambientada en el mundo del fútbol de elite y la investigación forense (aunque, pese a lo que pueda imaginarse por el tema, es comedia sexual, no novela policíaca), y también estoy con la segunda redacción de otras dos novelas de fantasía que no tienen nada que ver con Ridia. Además, estoy metida en varias antologías de relatos que, espero, verán la luz dentro de muy poquito.

P: Tengo una duda acerca de tu obra que me corroe, pero que puede calificarse de spoiler severo (ruego encarecidamente a quien no se haya leído el libro que se salte esta respuesta). ¿Eres fan del Sandman de Neil Gaiman? Porque los dos trabajáis con personificaciones de conceptos abstractos como el Azar, la Vida o la Muerte. Incluso en ambos casos no presentáis a la Muerte como una figura siniestra.

VPLP: Ya me ha pasado en más ocasiones de las que puedo contar que me han preguntado si "me he basado en tal o cual obra" o me han comentado que "eso lo has sacado de aquí o de aquí". En algunos casos era cierto, me había inspirado en algún detalle de algún otro autor, pero en la mayoría siempre acabo pensando lo mismo: maldición, ya he vuelto a plagiar a alguien a quien no he leído... En este caso me temo que es así. Me gusta Gaiman, pero he leído muy poquitas cosas de él, y Sandman no es una de esas cosas. De hecho no fue sino hasta después de prestar el primer borrador de La elegida de la Muerte a un par de amigos que me explicaron que Gaiman juega exactamente con lo mismo que yo... La verdad es que por un lado me da rabia, puesto que, aunque ya sabía que está todo inventado, pensaba que mi historia era un poquito original; por otro, qué demonios, haber tenido la misma idea que Neil Gaiman es algo magnífico (risas).

P: ¿Hay alguna cosa más que quieras añadir?

VPLP: No, supongo que simplemente animar a aquellos que hayan visto la novela a que la lean y que me den su opinión, sea buena o mala, puesto que eso es lo que espera cualquier escritor y lo que más nos ayuda a mejorar. Y en esto, como en todo, uno nunca deja de aprender…

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