9 may. 2015

Una estafa. Un robo. Un DELITO

Abro una entrada para avisaros a todos de un hecho muy grave que denunciaba el otro día el blog Sense of Wonder, y que todos creíamos que se había solucionado pero ¡Oh, sorpresa!, qué va. Y quería contároslo no solo para denunciarlo públicamente (y de paso desahogarme un poco), sino y sobre todo para avisaros, porque es fácil caer en la trampa de esta gente y "picar" pensando que se está adquiriendo algo por la vía legal y con todas las garantías, cuando no es así.

Sense of Wonder nos advertía a algunos escritores de que había una persona o cosa en Google Play que estaba vendiendo nuestros libros en digital, adjudicándose la autoría y la edición y cobrando por ellos un precio fijo de dos euros y pico. Evidentemente, de esos dos euros y pico no ve un duro ni la editorial, ni los correctores, ni los maquetadores, ni por supuestísimo el autor: todo va al bolsillo de esa persona o cosa (de 'nombre' ispanyolca) que vende los libros como si fueran de su propiedad. Y al revisar los libros que tenía a la venta vimos que, como sospechábamos, esa persona o cosa los había bajado de una web que distribuye contenido pirateado y, sin molestarse ni siquiera en buscar una portada que no tuviera el nombre del autor y el nombre de la editorial, los había subido a Google Play haciéndose pasar por autor y editor para venderlos y sacarse un sueldito bien majo haciendo NADA, mientras los autores y editores que se habían dejado los cuernos en esas novelas no veían un céntimo.

Y si digo que sé que lo bajó de esa web en concreto es porque mantiene el error que cometió esa web:
ponerle a mi novela la sinopsis de una novela de Javier Negrete. Pirateada también, claro.
Aparte del logo de la web en la portada, que canta bastante...


Vamos a ir por partes. No voy a hablar de piratería como tal, porque no me gusta mezclar churras con merinas y para debatir sobre esas cuestiones (y otras muchas) ya tengo mi blog. Pero sí voy a hablar de esto, porque no es un caso aislado (sí es el último que hemos descubierto, y sí es gordo porque está alojado en una web del calibre de Google Play, cuyos contenidos uno cree a priori que están estudiados, contrastados y garantizados...), y porque además no es piratería como la entendemos, sino un paso más allá. Filibusterismo, robo, estafa, fraude, como queráis llamarlo, pero un DELITO con todas las de la ley y sin grises, claroscuros, líneas borrosas ni interpretaciones posibles. Ya no se trata de alguien que haya compartido un contenido protegido por derechos de autor: se trata de una persona que está utilizando material robado para lucrarse a costa de 1-las personas a las que se lo robó (autores y editores que no ven un duro por su trabajo) y 2-las personas a las que se lo vende (y que pagan por un libro cuya calidad de edición no está garantizada).

Escandaliza, impresiona, enfada y sobre todo provoca mucha impotencia ver cómo Google Play se aviene en primer lugar a permitir que en su web se venda material robado y/o de dudosa procedencia (lo que lo convierte en un negocio fraudulento) y, en segundo lugar, ponga tantas trabas a la denuncia por parte de los legítimos propietarios de ese material. Porque únicamente se puede denunciar si se tienen los derechos de la obra en cuestión (es decir, si yo veo a la venta un libro de otro autor no puedo denunciar que ese material está a la venta de forma ilegal), y porque, y aquí viene lo más curioso, cuando se acumulan unas cuantas denuncias de editoriales y autores (como ocurrió hace unos días) Google Play se limita a quitar de forma provisional el botón de venta directa y, como ha ocurrido hoy, pasados unos días la persona o cosa que los puso a la venta puede volver a ponerlos en venta con la simple maniobra de cambiar el nombre de la editorial (antes era su mismo 'nombre', ispanyolca, ahora es una editorial inventada, debraa books). ¡Así, sin más! ¿No cuenta para nada que ese usuario haya recibido comentarios incendiarios, quejas formales, denuncias de editoriales y autores...? ¿Ni siquiera lo 'banean' para, al menos, ponérselo un poco más difícil? Nada: los libros seguían subidos a Google Play, el usuario seguía activo, y con la pequeñísima acción de cambiar un nombre ZAS! los libros otra vez en venta.

Ole por Google Play y por su "nos tomamos muy en serio las cuestiones de copyright" que nos mandó el otro día a todos los que denunciamos a esta persona o cosa. Y ole por la persona o cosa en cuestión, que tiene los santos cojones de ganarse la vida con lo que otros sudan mientras esos otros no ven un euro por años de trabajo. ¡Que se meta a político! Seguro que los de Google Play le votan. Y ole por los mecanismos de protección de los derechos de autor, por los mecanismos de protección de la ley de propiedad (intelectual y de la otra) y por todos los mecanismos en general. Ole por todos los que hacen posible que tipejos como este y otros muchos se lucren con lo que YO he creado mientras YO me muero de hambre y me veo obligada a presenciar cómo otros se lo llevan calentito gracias a mi esfuerzo: gente que pone a la venta mi trabajo sin que se le caiga la cara de vergüenza, y gente que consigue contratos de publicidad en webs cuyo contenido (y visitas, por tanto) es MI trabajo, y yo mientras tampoco veo un duro de esa publicidad que han contratado. Gente, en general, que roba, que estafa, y que se siente orgullosa de ello y te ataca si te atreves a señalar que eso está mal.

Sirva esto como denuncia y, también, como aviso a los que os gusta la lectura y entendéis que, si el autor no cobra, el autor tiene que dejar de escribir para ganarse la vida: si vais a comprar alguno de mis libros (o los libros de cualquier otro autor), aseguraos de que quien lo pone a la venta soy yo (es el autor), o es el editor. En todas las librerías, físicas o virtuales, dejan muy claro quién edita la obra: si ese nombre no coincide con el de la editorial del libro o con el del autor, NO LO COMPRÉIS. Está robado. Os están cobrando por algo que no les pertenece, el propietario no ve nada de ese dinero, y además ese libro no está ni bien maquetado, ni bien editado, ni tiene ninguna garantía ;)